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Con dos diferentes actos enmarcados en el Día Internacional de la Mujer, la Legislatura rionegrina efectuó ayer sendos reconocimientos a trabajadoras de Valle Inferior y a Yolanda Garrafa, escritora de Carmen de Patagones quien fue invitada para recrear pasajes de su libro “Calcé las sandalias azules” en la sala de lectura de la biblioteca parlamentaria.
La primera de estas ceremonias, organizada por el área de Extensión Parlamentaria, tuvo lugar en el hall de ingreso al palacio legislativo. Allí fueron recibidas varias de las mujeres retratadas por la fotógrafa Irene Carrión, y que aparecen en las obras que se exhiben en ese ámbito hasta el 12 de marzo próximo. Los trabajos reflejan distintas actividades de mujeres residentes en el área rural próxima a la capital rionegrina, varias de ellas único sostén de familia y realizando actividades tradicionalmente efectuadas por los hombres. En la ocasión la artista entregó a las homenajeadas copias de las fotos expuestas y recibió el cálido agradecimiento de sus destinatarias, entre ellas el de su ex profesora Susana Bagnato, quien expresó su emoción por tratarse de un acontecimiento “no habitual, en el que Irene ha tenido en cuenta a las mujeres comunes que son las que construyen y sostienen el mundo y la vida de todos los días”. Trayectoria de la escritora maragata Yolanda Garrafa, de larga trayectoria en la docencia en el ámbito de las letras y con numerosos libros en su haber, recibió ayer un cálido y emotivo reconocimiento a su extensa trayectoria durante un acto que organizó el área de Biblioteca de la Legislatura. Minutos previos a la presentación de su libro “Calcé las sandalias azules”, el público asistió a la proyección de una breve producción de video que sintetizó pasajes de su vida y de recientes actividades de la escritora maragata. Seguidamente, Liliana Campazzo destacó aspectos de la obra y la personalidad de Yolanda Garrafa y manifestó su satisfacción y orgullo “porque en este Día de la Mujer podamos contar con ella, ejemplo de generosidad intelectual y de cómo se debe cuidar lo que se escribe y dejarlo madurar como levadura en el cajón”. Garrafa manifestó su agradecimiento a los organizadores de la ceremonia y recordó que “hace algunos años, en la década del ’90, estuve también aquí un 8 de marzo junto a las mujeres políticas, con quienes, con mucha alegría y pasión, apoyábamos proyectos como el de la Ley de Cupos”. “También hablábamos por entonces de una búsqueda, esa búsqueda que está en nosotras, en saber lo que queremos; y hablamos de poder, pero no del poder político, sino del poder de la vida, de una sociedad desde la matriz, desde el útero femenino, que sirve no sólo para parir hijos”.
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